domingo, 27 de octubre de 2013

Gol de “Pimpi” Orzán en el empate rojinegro

"Pimpi" festejando el gol.

Orzán ya cabeceó al gol.

H. Orzán en lucha por el balón.


Newell's fue más, mucho más que su rival, en un cotejo en que la única equivalencia estuvo en el resultado final (1-1) ante Godoy Cruz. Es que lo buscó por abajo y por arriba, Lo tuvo una y otra vez, pero su propia impericia y la enorme figura del arquero Carranza le impidieron que se alzara con una victoria que mereció largamente y que debió asegurarse en el primer tiempo, cuando fue ampliamente superior al rival. Un dato para destacar es que la Lepra tuvo 9 ocasiones de gol contra una sola del equipo tombino.

Fueron dos tiempos bien diferenciados: uno netamente favorable a Newell's en el que debió sacar una mayor diferencia en el resultado, y una segunda etapa, en que el trámite fue más parejo, más allá de que la Lepra siempre fue más, especialmente en la segunda parte cuando apretó el acelerador y volvió a adueñarse del trámite del encuentro.

El dominio que Newell's ejerció en el inicio del partido fue abrumador. Una diferencia que quedó plasmada en el trámite, pero que no tuvo su correlato en el resultado. Porque el 1-0 a favor de la Lepra fue muy mezquino de acuerdo a lo que mostraron ambos equipos.

En el inicio del partido todo fue de Newell's, que salió decidido a dejar rápido en el olvido lo sucedido en el clásico del último domingo. Y el reflejo más claro de esto fue que a los 7' ya estaba en ventaja, luego de haber tenido dos chances claras para desnivelar en los pies de Maxi Rodríguez y del Gringo Heinze.

Hasta que el chaqueño Orzán, a los 7', le metió la cabeza a un centro desde la izquierda de Casco para hacer explotar a un Coloso que está repleto pese al día laborable y a la hora.

Pese a la ventaja, la Lepra siguió siendo superior y manejando el trámite, mientras el Tomba, de a poco, intentaba adelantarse en el terreno de juego. Pero a los
tibios intentos del equipo mendocino Newell's le contestaba con su profundidad.

En ese marco, lo tuvo Muñoz después del gol, y lo desperdició. Más tarde fue Maxi, quien sacó un derechazo fuerte, dentro del área, que obligó a una buena reacción de Carranza, para mandarla al córner. O en una pelota que perdió el arquero ante la llegada de Mateo, a la salida de un córner, que un defensor despejó en la línea.

Con el correr de los minutos, el Tomba se acomodó mejor en defensa y ya no pasó tantos sobresaltos, pese a que la Lepra siempre fue un poco más.

El inicio del complemento entregó un trámite más parejo, pese a lo cual siempre dio la sensación de que la Lepra estaba mejor. Pero el Tomba encontró el gol en un rebote, luego de un zurdazo desde fuera del área de José Luis Fernández, que se desvío en Mateo y descolocó al Patón Guzmán.

La Lepra acusó enseguida el golpe de escena e intentó tomar el predominio del juego, pero el equipo mendocino estaba mejor parado, al tiempo que los rojinegros no tenían la intensidad del primer tiempo.

No obstante, de a poco y sin la claridad del inicio, Newell's empezó a acercarse al arco defendido por Carranza. A esa altura Berti ya había mandado a la cancha a David Trezeguet y al peruano Cruzado -en lugar de Muñoz y de Orzán-.

Producto de ese mejor andar, lo tuvo el paraguayo Cáceres, con un remate que se fue por poco, luego Maxi Rodríguez, a los 27', cuando cruzó una pelota al segundo palo, que se fue apenas. Y más tarde Maxi la empujó al gol, luego de que el arquero le tapara el gol de Trezeguet, apenas adelantado, en una jugada que termino siendo anulada por el juez.

Newell's volvió a apretar el acelerador y generó varias situaciones para desnivelar el resultado. Pero los intentos de Trezeguet, de Maxi, de Tonso y de Cáceres chocaron contra el buen trabajo de Carranza, que fue la figura del partido, o la devolvió el travesaño como en el remate desde fuera del área del paraguayo.

Newell's necesitaba una victoria para dejar atrás cuanto antes la derrota en el clásico y curar heridas rápidamente. Y pese a hacer méritos de sobra para quedarse con una victoria que mereció largamente, no lo pudo plasmar en el resultado. Sin embargo, y más allá de lo doloroso del empate y del terreno que cedió en la lucha por el torneo -aunque eso recién se sabrá con todos los partidos disputados-, volvió a demostrar que está entero y que aquella caída de hace siete días no hizo mella ni en el ánimo de los jugadores ni el juego del equipo.

Fuente: La Capital de Rosario

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